Fnac Parquesur, Leganés, Madrid
Me picaba la curiosidad, no puedo negarlo. Después de tanto tiempo desde que se empezara a hablar de este proyecto tenía ganas de comprobar cómo se había llevado a cabo ese ideal más rockero y macarra que la nueva banda de Txus DiFellatio lleva por bandera.

Es posible que la cercanía de un evento similar en la céntrica plaza de Callao, para seguir con la presentación de este 'Ladran, Luego Cabalgamos', hiciera mella en la intención de los fans por acercarse a este punto del sur de Madrid, pero también es posible que el “efecto Txus” esté perdiendo fuerza. Habrá que verlo en próximas citas.
Parece que no paro de mencionar a Txus en lo poco que llevo escrito, cuando el resto de miembros de esta banda tienen en sí mismos un enorme peso específico, pero si los propios carteles del grupo que decoraban el escenario ya rezaban “el nuevo proyecto de Txus Di Fellatio” bajo la foto de los seis miembros, está claro que el que va a soportar el peso, las críticas y alabanzas, de este burdel va a ser el Bilbaíno.
Precisamente estos carteles, su web o el propio disco dejan ver el esmero que se ha puesto en la imagen del proyecto, que nos transporta a un idílico lupanar yankee en el que el humo y el alcohol se dispersan a golpe de teta. Un apartado, el de la imagen que parece será vital en este proyecto. Eso sí, unos llevan ese espíritu más dentro que otros por lo que pudimos ver.
Tras la prueba de sonido, en la que descubrimos que solo tendríamos con nosotros a cuatro de los seis integrantes de la banda y transcurrida la consabida media hora de retraso que se supone a artistas de este calado teníamos delante la versión acústica de Bürdel King.
Faltaron a la cita Alberto y Anono, ocupados con sus respectivas bandas “oficiales”, Hamlet y Stafas, pero allí teníamos por orden de aparición a Frank y a Txus, los Mägos, a Javi Díez, tremendo músico que ha pasado por las filas de Arwen, Ebony Ark, actualmente en Biosfear y colaborador habitual de Mägo de Oz y prácticamente el hemisferio izquierdo del cerebro compositivo de Txus; y Sergio Martínez, otro gran nombre del rock madrileño que ya estuvo en Mägo de Oz allá por 2003 y que antes había pasado por los añorados Ankhara y posteriormente formaría parte de bandas como Mr.Rock, Wayland, Belfast más recientemente y que volvió a primera línea de fuego uniéndose a la segunda acometida del grupo de Leo Jiménez, 037.
Tres guitarras, que en algún momento se hicieron demasiadas y la voz de Txus… la voz de Txus, qué decir. Según nos dijo llegaba mermado por la gripe, aun así hay dos formas de ver su voz: una, que es ideal para un proyecto que quiere ser árido, macarra y sucio, por así decirlo, pero por otro lado creo que pocos grupos le elegirían como vocalista en un… casting, lo que solventa con su carisma (para bien o para mal), tablas y ese tono cálido y calmado tan personal. Según dijo “habíamos pensado en suspender, pero es como si Yosi no actúa por no estar bien de voz”, que el buen humor no va a faltar en este grupo ya se veía desde el principio.
Decía que solo fueron algunos destellos del disco, concretamente tres, los que nos presentaron para que aquello no fuera solo una firma de discos.
Entre las constantes parrafadas del líder, algo que esperemos controle para futuras actuaciones más largas (aunque conociéndole…), el combo nos regaló “Inmaculada”, “El Sexorcista” y “La Luna En Ti”.
Si bien en el disco, como ya hemos comprobado, se logra la meta que la banda tenía marcada gracias a la electricidad y teclados, en acústico, especialmente el primer tema, quedó demasiado similar a una versión rockera de una reunión de seminaristas modernos, si estos le cantaran a una enorme vagina en la que uno se puede meter a merendar.
El toque de melodías de Mägo no está lejos y con la canción desnuda, por muchas guitarras que hubiera, parecía más algo perteneciente a ‘Héroes de Pacotilla’ que a un rockero burdel.
Así transcurría y terminaba la presentación con Txus asfixiado previo paso por backstage para volver luego a afrontar la firma de discos y ráfagas de fotos a las que siempre (y es algo que hay que subrayar para alguien que ya está en otra liga) se muestran prestos y solícitos.
Antes de terminar quería volver a las palabras de Txus en las que decía “a mí no hay que tomarme nunca muy en serio”, en las que vi un discurso cercano y sincero sobre el personaje que se ha creado. Pero pensando en lo que pasó con la portada del octavo número de HeavyRock Estatal, ya sabéis, aquel que titulaba “¿Adios a Mägo? Txus sale del armario”, se me ocurren un par de cosas al respecto.

¿La cultura clínex también ha acabado con la relevancia de las polémicas entre músicos, o entre músicos y medios?
El caso es que ya tenemos un nuevo proyecto en marcha que ahora me plantea el reto (a mí tampoco me toméis muy en serio casi nunca) de asistir a un concierto “enchufado” para comprobar si este Bürdel realmente es el King o se queda en lo que se quedó ‘La Ciudad de Los Árboles’, porque el mismo discurso del sabor del bourbon, el cigarro en la boca, los antros de calles oscuras y demás ya lo oímos cuando los de Oz quisieron salir del ambiente tan cerrado que se creó con los ‘Gaia’.
También puede que esto signifique más tiempo para los demás mägos y que volvamos a tener un disco en solitario de Jose, por ejemplo… tantas cosas hay en el mundo de Oz…
Esta tarde (21 septiembre) los tenéis en Callao, en la Fnac, pasaros y me decís vuestra opinión de Bürdel King.